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En este sitio encontrarán relatos e historias que se cuentan entre los habitantes del Bosque Escondido, un reino encantado, un mundo en el que la magia y los valores que una vez fueron enarbolados por los justos y los sabios aún perduran.
Un reino en el que valoramos la amitad y la lealtad por sobre todas las cosas y nuestro primer mandamiento es "Valorarás, defenderás y respetarás la Vida por sobre todas las cosas y por ende la Justicia y la Verdad."
A todos los que habitamos este reino nos gustan las historias y por eso nos reunimos a compartirlas. Aquí encontrarán algunas de ellas. Esperamos sean de su agrado.

domingo, 30 de enero de 2011

"Elhanyan cuenta su historia." - Parte I

Tiempo hacía que no volvía a posar la pluma en ese libro de c´ronicas familiares. La dama elhanyan se sentó esa tarde a escribir. Esta vez sería su propa historia la que saldría de la tinta y la memoria de la anglosegorbina:


"Mi nombre es Elhanyan Carrington Lancaster Jones, la menor de los dos hijos del matrimonio de Lady Anna Lancaster Jones (1414-1453) y Lord John Ronnald Carrington (1411-1455). Nací en Arundel, condado de Hastings, Inglaterra el día 28 de junio del año 1433. Mi hermano Daniel es el mayor de los dos y fue siempre mi guía en juegos y aventuras. Lamentablemente, a mis once años perdí contacto con él pues por cuestiones que más adelante explicaré, mi querido hermano dejó la casa paterna para hacerse a la mar y recorrer mundo. Yo crecí con una compañera de juegos y travesuras, una hermana casi, o más que eso, en mi bella Inglaterra, mi querida prima Lirdi, hija de la hermana de mi madre, la tía Helen Lancaster Jones y el tío Richard Newra. Con ella compartí la mayoría de mis vivencias en aquellos tiempos..."

La dama fue interrumpida por una de sus hijas que requería de su atención.
Dejó la pluma en el tintero y se levantó para atender a su niña. Juntas salieron de la sala y sería horas más tarde que ella volvería a continuar con su historia. 

...

Tiempo después, Elhyta, aprovechando que tenía tiempo para sentarse a escribir, se acercó al escritorio y tomando sus escritos conlas memorias de la familia continuó su narración interrumpida hacía muchos días ya...

"...Yo crecí con una compañera de juegos y travesuras, una hermana casi, o más que eso, en mi bella Inglaterra, mi querida prima Lirdi, hija de la hermana de mi madre, la tía Helen Lancaster Jones y el tío Richard Newra. Con ella compartí la mayoría de mis vivencias en aquellos tiempos. Muchas fueron las aventuras que junto a mi prima viví en mi casa paterna, o durante los veranos en el norte, en la mansión de mis tíos en tierras escocesas, o en aquella primavera que pasamos en Irlanda.
Unos meses antes de que mi hermano desapareciera, en el baile de presentación en sociedad de Lirdi, conocí a un joven escocés de nombre Balian McDowald, del clan Wallace. Se veía muy apuesto en su traje de gala y como suele suceder en estos casos, el romance no estuvo ausente.
Por supuesto, mi padre se opuso a semejante relación, como él la llamó. Ya tenía planes para mi. De todas formas nos manteníamos en contacto gracias a las cartas que mi gran amigo Gerald llevaba y traía a escondidas.

Pero cuando Daniel desapareció, él, mi padre, culpó a los McDowald, diciendo que uno de ellos lo había matado. Yo sabía que era una mentira. Mi hermano no estaba muerto "yo lo sentiría si así fuera" me repetía siempre. Pero mi padre había urdido un macabro plan y la suerte estaba echada para todos. Por culpa de eso, Balian tuvo que viajar lejos, muy lejos. Ya mi prima Lirdi no estaba con nosotros para apoyarme y darme fuerzas. Ella siempre fue la mayor, la fuerte, la segura. Yo solo era la niña rebelde que terminaba castigada en su habitación. Pero una mañana todo cambió. Días antes mi padre me había informado que mi boda con el hijo y heredero de cierto Duque estaba concertada y se celebraría el sábado siguiente a la celebración del cumpleaños de mi madre. Lloré, imploré, patalee, grité y hasta amenacé, pero todo estaba "arreglado" y no cambiaría de opinión. La vida de nobles no era para mi; lo supe siempre. Mi hermano Daniel me había enseñado otras cosas: esgrima, tiro con arco, y hasta a defenderme de ataques y usar las dagas, por si alguna vez "nos íbamos a recorrer el mundo" como decíamos siempre. Y a pesar de aprenderme las lecciones de modales y saber comportarme con la corrección que se espera de una damita de mi posición, esa no era la vida que quería para mi. Lirdi ya lo había hecho. Ella era libre y podía vivir una vida de aventuras sin que nadie le dijera qué pensar, qué hacer o qué decir, como lo que me esperaba si me casaba con ese joven tonto que sólo se interesaba por los títulos y el dinero... y al que no amaba. No! no iba a permitir que me pasara eso. Seguiría el consejo de mi querida prima: "Nunca permitas que te roben tu libertad". No lo haría..."


Elhy sonrió al escribir esas últimas frases. Ella había escapado de Inglaterra, buscando una vida simple, con aventuras, amor verdadero y libertad. Las aventuras no habían faltado, el amor verdadero finalmente lo había encontrado. Pero las vueltas del destino la tenían viviendo en un castillo junto a su noble prima. Al menos no eran ellas, ni el resto de su familia en Valencia, tan acartonados y aburridos.
Tomó la pluma y siguió escribiendo:

"...Busqué a mi amigo Gerald y le pedí ayuda. Los días subsiguientes preparamos todo en el más absoluto de los secretos. En la madrugada del día de mi boda, vestida con ropas de muchacho, y un bolso morral con algunos efectos personales que no me delataran y un poco más de ropa, dinero y comida, escapé escondida en una carreta con heno que iba hacia un puerto del sur de Inglaterra. Tenía además un baúl liviano que él haría llegar por medio de amistades a destino una vez que llegara a la Corona de Aragón y encontrara a Lirdi. Llevaba instrucciones y descripciones precisas de con quién debía verme para conseguir los salvoconductos pertinentes. Viejas deudas de honor con su familia ayudaron a que me consiguiera un lugar en un barco. Bueno casi, pues en realidad iría de polizón hasta Francia y allí subiría a un barco con destino a Valencia con el nombre de Elton Lenyan, "un joven estudiante" que viajaba en busca de su familia. Todo marchó bien, a pesar de lo duro del viaje, la humedad de la bodega del barco, las ratas que aprendí a no temer, lo difícil de fingirser muchacho en un barco lleno de marinos rudos (peor hubiese sido si me descubrían). Esa fue mi primera aventura y así llegué un día a estas tierras hispanas, buscando a mi prima perdida y al joven que creía amar; con la sola referencia de sus nombres y una carta de Balian donde me decía que él se encontraba en un lugar llamado Segorbe. Difícil tarea me esperaba. Hallar a quienes no querían ser hallados y no ser descubierta por mi familia en el intento.

Mi padre y el duque obviamente no dejarían pasar esa afrenta. Fui avisada por Gerald en un correo que dos de mis primos me estaban buscando por Francia y que tuviese cuidado de no ser descubierta pues mi padre me había desheredado y ya no me consideraba su hija. Tomé entonces el apellido de mi madre como único y así llegué un día a Segorbe registrando mi entrada en las puertas de la ciudad como Elhanyan Jones, a secas. Por mi acento no pude disimular que era estranjera, pero agradecí a mi madre y a mis profesores el haber aprendido varias lenguas..."


Elhanyan se tomó un descanso mientras evocaba esos días lejanos ya. Cuántas cosas habían pasado ...

_ Elhyta, ¿se puede?_ Era la voz de Ramona. El relato quedaría así, esperando ser continuado en otro momento.
La dama secó la pluma y cerró el tintero. Dejó su escrito para que la tinta se secara, allí sobre el escritorio y se levantó para salir del cuarto.
_Continuaré la historia, pero no hoy_ se dijo mientras atendía el reclamo de Ramona, su dama de compañía.

......

(continuará...)

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